Indemnización por despido
La indemnización por despido es la compensación económica que la ley reconoce a la persona trabajadora cuando el contrato se extingue por determinadas causas. Su cuantía depende del tipo de extinción, de la antigüedad y del salario, y no debe confundirse con el finiquito, que se cobra siempre que termina un contrato, haya o no indemnización.
Los módulos que fija la ley
- Despido objetivo procedente (causas económicas, técnicas, organizativas o de producción): 20 días de salario por año de servicio, con un máximo de 12 mensualidades.
- Despido improcedente: 33 días por año, con un máximo de 24 mensualidades, para los contratos posteriores a la reforma de 2012; los anteriores conservan reglas transitorias.
- Fin de contrato temporal: 12 días por año en los contratos que la generan.
- Despido nulo: no hay indemnización sustitutiva; procede la readmisión con abono de los salarios dejados de percibir.
Cómo se calcula
La base es el salario diario, que incluye la prorrata de pagas extraordinarias y los complementos salariales habituales, no solo el salario base. Los periodos inferiores al año se prorratean por meses. Dentro de los límites que marca la normativa fiscal, la indemnización legal está exenta de IRPF. Ante cualquier extinción, conviene revisar las cifras con una asesoría laboral antes de firmar.
Estatuto de los Trabajadores, arts. 49, 53 y 56 — extinción del contrato, despido objetivo y despido improcedente, y sus indemnizaciones.
Tommy conserva el histórico de turnos y horas fichadas de cada persona, una referencia útil cuando hay que reconstruir jornadas y salarios con tu asesoría.