ERTE
Un ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo) permite a una empresa suspender temporalmente los contratos o reducir la jornada de parte o de toda la plantilla, sin extinguir la relación laboral. Es la alternativa pensada para baches pasajeros: la pandemia lo hizo tristemente famoso, pero existe desde mucho antes y sigue muy vivo.
Cuándo se puede aplicar
- Por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción (las llamadas causas ETOP), previo periodo de consultas con la representación de la plantilla.
- Por fuerza mayor, con constatación de la autoridad laboral.
- A través del Mecanismo RED, creado por la reforma laboral de 2021, en sus modalidades cíclica y sectorial, cuando lo activa el Gobierno.
La reducción de jornada se mueve dentro de los márgenes que fija la norma, y durante el ERTE no pueden hacerse horas extraordinarias ni externalizarse la actividad afectada, salvo excepciones tasadas.
Qué supone para la plantilla
El contrato sigue vivo: la persona cobra la prestación por desempleo por la parte suspendida y se reincorpora al acabar la medida. La empresa mantiene sus obligaciones de cotización, con posibles exenciones según la modalidad. A diferencia de un despido, no hay indemnización, porque no hay extinción: por eso, si el bache se vuelve permanente, el ERTE no es el instrumento adecuado.
Estatuto de los Trabajadores, arts. 47 y 47 bis — suspensión del contrato y reducción de jornada por causas ETOP o fuerza mayor; Mecanismo RED de Flexibilidad y Estabilización del Empleo.
En un ERTE de reducción de jornada, los cuadrantes cambian de la noche a la mañana. Tommy ayuda a publicar los nuevos horarios y a que todo el equipo sepa qué días y horas le tocan.